La función del padre


 

Hoy quiero plantear la importancia de la función del padre, antes y después del parto.  Después del parto, cuando la madre está extremadamente sensible, ante la nueva responsabilidad de cuidar del niño, principalmente cuando es primeriza, es clave la presencia del padre.

Es muy reconfortante tener el apoyo y saber que ambos están viviendo la misma etapa, con los mismos temores y la misma inexperiencia. Sentirse abrazada, acompañada mientras amamanta por primera vez; a veces basta una mirada de ternura y comprensión, para infundirle un poco de confianza en esa tarea totalmente nueva a la que se enfrenta.

Por lo que he vivido y relatos que he recibido de generaciones anteriores, donde la relación del padre era muy diferente a la actual, creo que quienes están en la etapa de engendrar un hijo, en esta época, (ojo! que no hablo de edad, sino de época) y gracias a una mezcla de “nueva educación”, mayor comunicación, algo de feminismo, y quién sabe qué otras cosas, han hecho de esta nueva generación, padres mucho más compañeros y participativos en esta tarea tan maravillosa.

En este punto, deberíamos sentir pena por todos los padres de generaciones anteriores que mantenían una distancia con sus hijos, producto de la falta de comunicación y me atrevería a decir “miedo”. Pena porque no conocieron la ternura de acunar, o cambiar los pañales. Tarea que se dejaba absolutamente para la madre.

Creo que la función del padre actual, es fundamental, al momento de acompañar a la madre durante el embarazo, los controles médicos, compartir con ella, sus temores, sus momentos de angustia (muy normales, por cierto). El hecho de acompañarla para su primer ecografía, las clases de parto sin dolor, todas esas cosas que hacen al apoyo emocional.

Es fundamental para la madre, saber que él está allí, cuando el bebé llora; saber que cuenta con él para la tarea compartida de cambiarlo, bañarlo, llevarlo al control pediátrico.

Me encanta ver a las parejas jóvenes (algunos realmente muy jóvenes) cómo se ayudan y acompañan, compartiendo absolutamente todas las tareas en la crianza y educación de sus hijos, así como las tareas domésticas.

En este caso no podemos decir “cualquier tiempo pasado fue mejor“, porque en ese aspecto, es mejor nuestro tiempo actual.

Anuncios

Deja un comentario CON TU NOMBRE. NO RESPONDO comentarios anónimos

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s